El Conjurador define tu identidad. El Grimorio define el precio de tu poder.
Los dos pilares

Conjurador
El Conjurador representa al jugador durante la partida. Tiene Vitalidad, habilidades y características propias, además de definir parte de la estrategia del mazo.
Cada Conjurador tiene bloques de Vitalidad definidos en la propia carta. Cuando su Vitalidad llega a cero, el siguiente bloque se usa automáticamente y el Conjurador vuelve al juego con el nuevo valor indicado. Con cada regreso, su Vitalidad máxima se reduce, y la partida se vuelve más peligrosa a medida que avanza el combate.
Cuando ya no quedan bloques de Vitalidad disponibles, el jugador pierde la partida.

Grimorio
El Grimorio es un permanente que representa el pacto principal de tu mazo. Las esferas de Dominio Arcano presentes en el Grimorio determinan qué tipos de magia se pueden usar al construir el mazo.
Cada Grimorio tiene su propia condición de activación, normalmente ligada al control de criaturas con el Pacto correspondiente.
Mientras la condición se cumpla, el Grimorio acumula contadores de lealtad durante la partida. Al alcanzar la cantidad necesaria, su efecto se activa.
Los Grimorios activos exigen un coste de mantenimiento para seguir abiertos. Si ese coste no se paga, el Grimorio vuelve al estado latente.
El Conjurador define tu identidad. El Grimorio define el precio de tu poder. La verdadera estrategia de Arcanum nace del equilibrio entre voluntad y pacto.

